Superlativo

Elizabeth Arias
Elizabeth Arias
Lingüista

Superlativo es el término gramatical para indicar el grado elevado de un adjetivo. Se emplea un adjetivo en grado superlativo cuando la cualidad que denota se presenta en su máxima expresión.

El grado superlativo del adjetivo permite al hablante atribuir a su referente una cualidad que se manifiesta con la mayor intensidad.

Por ejemplo:

  • Pasamos una tarde muy agradable.
  • La fiesta estuvo buenísima.
  • Hay un premio para quien haga el mejor chiste.
  • El examen estuvo extremadamente difícil.
  • Tú eres la más bella.

Grados del adjetivo

Como modificador del sustantivo, el adjetivo calificativo es la palabra que sirve para atribuir a un referente características que se expresan con distinta magnitud mediante el grado.

El adjetivo expresa sus grados positivo, comparativo y superlativo mediante ciertos recursos gramaticales: ciertos adverbios (modificadores del adjetivo), algunos prefijos y sufijos y determinadas estructuras sintácticas.

La expresión del grado superlativo depende de su clasificación como absoluto o relativo.

Superlativo absoluto

El grado superlativo absoluto del adjetivo expresa la escala más elevada o intensa de la cualidad. La cualidad superlativa se atribuye a algo o a alguien sin tomar en cuenta otras entidades.

Este grado superlativo absoluto es también mencionado en las gramáticas como adjetivo elativo.

Desde el punto de vista morfológico, los superlativos absolutos pueden ser morfológicos o sintagmáticos.

Superlativos absolutos morfológicos

Se forman mediante el procedimiento morfológico de derivación apreciativa, es decir, añadiendo al adjetivo base:

  • Prefijos como super-, re-, requete-, recontra- o hiper. Por ejemplo: superinteligente, rebueno, requetebien, recontramalo, hipersensible.
  • El sufijo -isimo o -ísima (y sus variantes de plural). Por ejemplo: extrañísimo, queridísima, delicadísimos, pesadísima, complicadísimo, preocupadísimas.
  • El sufijo -érrimo o -érrima (y sus variantes de plural). Por ejemplo: acérrimo, celebérrima, misérrimo, paupérrima.

Superlativos absolutos sintagmáticos

Se forman creando un sintagma cuyo núcleo es el adjetivo (en grado positivo) y modificado por:

  • Adverbios cuantificadores como muydemasiado. Por ejemplo: muy enérgico, muy caliente, demasiado amargo, demasiado deteriorada.
  • Adverbios cuantificadores terminados en -mente. Por ejemplo: extremadamente molesto, exageradamente maquillada.

Superlativo relativo

El grado superlativo relativo del adjetivo expresa la cualidad elevada al máximo en un referente (persona, animal, objeto, situación) que forma parte de un conjunto de elementos similares.

Este superlativo califica a un elemento indicando que posee la cualidad por encima de cualquier otro. Por esta razón también se le llama comparativo de excelencia.

Son superlativos relativos los que se forman con los adverbios de cantidad más o menos precedidos del artículo determinado correspondiente (el, la, lo, los, las).

Por ejemplo

  • el más generoso, la más inteligente, las más inteligentes, los más amorosos
  • lo más sublime, lo más notorio, lo menos riesgoso, lo menos esperado
  • el menos dotado, la menos mala, los menos esperados, las más suntuosas

Reglas de formación del superlativo absoluto

En la formación del superlativo absoluto por sufijación apreciativa intervienen dos sufijos. Cada uno de ellos sigue las siguientes reglas gramaticales:

El sufijo -ísimo, -ísima

  1. Si el adjetivo termina en -ble, el superlativo adoptará la variante -bilísimo. Por ejemplo: amabilísimo, notabilísimo, estabilísimo.
  2. Si el adjetivo termina en las consonantes -l, -r o -z, el sufijo se añade directamente. Los terminados en -z se acogen a la norma ortográfica. Por ejemplo: facilísimo, especialísimo, vulgarísimo, regularísimo, tenacísimo, ferocísimo.
  3. Si el adjetivo termina en -or, se incorpora el interfjo -c-. Por ejemplo: trabajadorcísimo, retadorcísmo.
  4. Con excepción de común (comunísimo), si el adjetivo termina en -n, también incorpora el interfijo -c-Por ejemplo: jovencísimo, mandoncísimo, peleoncísimo.
  5. Si el adjetivo termina en una vocal átona, esta se sustituye por la -í- (acentuada) del sufijo. Por ejemplo: bellísimo, carísimo, malísimo.
  6. Si el adjetivo termina en los diptongos –ue, -uo y –ua, la última vocal se sustituye por la -í- (acentuada) del sufijo. Por ejemplo: ingenuísimo, exigüísimo, exangüísimo.
  7. Si el adjetivo termina en los diptongos -ia e -io, pierde las dos vocales al añadir el sufijo. Por ejemplo: sucísimo, limpísimo, serísimo.
  8. Si el adjetivo termina en los híatos -ía e -ío, la última vocal será sustituida por la -í- (acentuada) del sufijo. Por ejemplo: friísimo, impiísimo.
  9. Los adjetivos terminados en vocal tónica no admiten el sufijo y forman el superlativo con el adverbio muy. Por ejemplo: carmesí, rococó.
  10. Algunos superlativos alternan la forma directamente heredada del latín con la morfología adquirida en el español. Por ejemplo: certísimo y ciertísimo, fortísimo y fuertísimo, novísimo y nuevísimo, ternísimo y tiernísimo, calentísimo y calientísimo, amicísimo y amiguísimo, crudelísimo y cruelísimo, sacratísimo y sagradísimo.

El sufijo -érrimo, -érrima 

La terminación -érrimo, -érrima proviene del latín y da origen a superlativos tratados como cultos o irregulares. Es el caso de los adjetivos siguientes:

  • Acre: acérrimo 
  • Aspero: aspérrimo 
  • Celebre: celebérrimo 
  • Íntegro: integérrimo 
  • Libre: libérrimo 
  • Mísero: misérrimo
  • Negro: nigerrimo
  • Pobre: paupérrimo 
  • Pulcro: pulquérrimo
  • Salubre: salubérrimo 

Algunos de estos superlativos alternan con la forma en -ísimo. Por ejemplo: asperísimo, negrísimo, pobrísimo y pulcrísimo. 

Superlativos sintéticos

Algunas palabras contienen en sí mismas el superlativo porque denotan, precisamente, una cualidad en grado elevado. Son formas léxicas del superlativo, llamadas superlativos sintéticos o sincréticos. 

Los adjetivos bueno, malo, alto, bajo, grande y pequeño expresan el superlativo o elativo sintético en las palabras óptimo, pésimo, supremo, ínfimo, máximo y mínimo.

Por ejemplo:

  • Ese deportista está en el momento óptimo de su carrera.
  • Me pareció pésima esa película.
  • Recuerdo ese momento de suprema felicidad.
  • Pongan en esto el máximo esfuerzo.
  • No caben los muebles porque la habitación es mínima.

Funciones del superlativo en la oración

Como forma del adjetivo, el superlativo desempeña las funciones gramaticales que le son propias: modificador de un sintagma nominal, atributo en un predicado con verbo copulativo o complemento predicativo.

Superlativo como modificador

El sintagma nominal puede estar en el sujeto o en los objetos directo e indirecto de cualquier oración.

Por ejemplo:

  • Quedamos extasiados al escuchar aquella bellísima melodía.
  • El celebérrimo profesor de historia dio una interesante conferencia.
  • Le envié una carta a mi más querida tía.

Superlativo como atributo

Por ejemplo:

  • Todos están encantadísimos contigo.
  • La película es una versión libérrima de la novela.
  • Ese lugar parece el más apropiado.

Superlativo como complemento predicativo

Por ejemplo:

  • Vendieron esa casa recontrabarata.
  • Los niños juegan muy felices en el patio.
Cómo citar: Arias, Elizabeth (s.f.). "Superlativo". En: Diccionariodedudas.com. Disponible en: https://www.diccionariodedudas.com/superlativo/ Consultado:
Elizabeth Arias
Licenciada en Letras (2007) y magister scientiae en Lingüística (2013) por la Universidad de Los Andes.