Cayo o Callo, Cayó o Calló

Un cayo es una isla pequeña, mientras que callo puede ser el verbo callar conjugado en presente de indicativo o referirse a una dureza formada en la piel. Por su parte, calló es una forma del verbo callar en pretérito perfecto, en tanto que cayó es el verbo caer conjugado.

Las letras ll y y (con valor consonántico) no tienen diferenciación fonética alguna en regiones yeístas, de modo que son homófonas, pues los sonidos de una y otra son iguales, de lo cual se deriva la confusión.

Cayo o callo

Cayo es un sustantivo que se emplea para referirse a una isla rasa de pequeñas proporciones.

Por ejemplo:

  • Logramos nadar hasta el cayo cuando el bote se hundió.
  • Cerca del cayo había innúmeros manglares.

Callo, por su parte, es el verbo callar conjugado en primera persona de singular de presente en modo indicativo. Callar significa guardar silencio, no decir algo, dejar de hablar.

Por ejemplo:

  • Yo callo cuando no sé algo.
  • Solo callo si me viene en gana.

Como sustantivo, callo, por otro lado, designa una dureza o callosidad formada en la piel como consecuencia de un roce constante.

Por ejemplo:

  • Se me ha formado un callo gracias a estos zapatos.
  • El roce con el lápiz me produjo este callo en el dedo.

Asimismo, callo también se refiere a las chapas que se colocan en las pezuñas de las vacas o los bueyes para reforzarlas. Por ejemplo: “El callo está bien ajustado a la pata de la vaca”.

Vea también Cayendo o Callendo.

Calló o cayó

Calló es el verbo callar conjugado en tercera persona de singular de pretérito perfecto en modo indicativo.

Por ejemplo:

  • Calló cuando oyó pasos en el pasillo.
  • El presidente no calló ni aunque se lo exigiera el rey.

Cayó, por su parte, es el verbo caer conjugado en tercera persona del singular de pretérito perfecto en modo indicativo. Significa ir a dar al suelo o descender a un nivel inferior.

Por ejemplo:

  • El gato cayó de un tercer piso y no le pasó nada.
  • Menos mal cayó en el jardín.

Vea también Calle o Caye.