Presidente o Presidenta

Elizabeth Arias
Elizabeth Arias
Lingüista

La presidente y la presidenta son, ambas, expresiones correctas para indicar el femenino de esta palabra.

Aunque suelen ser frecuentes las dudas, polémicas y confusiones en torno al punto, lo cierto es que tanto una como otra expresión se ajustan al paradigma español para diferenciar el género de los sustantivos.

En otras palabras, estas expresiones emplean dos de las varias formas registradas en el español para marcar un sustantivo como femenino o masculino. 

La expresión la presidente emplea la forma sintagmática, propia de los sustantivos de género común. Estos marcan la distinción mediante el artículo u otro determinante. Tal cosa ocurre, por ejemplo, en casos como el/la lingüista, un/una modelo, estos/estas cantantes, aquel/aquella espía, varios/varias foniatras.

Por su parte, la expresión la presidenta emplea la forma morfemática, en la cual el cambio de terminación indica el género. Por ejemplo: empleado/empleada, doctor/doctora, rector/rectora, sirviente/sirvienta.

Puesto que ambas marcas o indicadores de género tienen vigencia en el español actual, el hablante puede hacer uso de ellas a criterio propio. 

Por ejemplo:

  • La presidente de la compañía convocó a una asamblea de socios.
  • La presidenta del partido no quiso dar declaraciones a la prensa.
  • El premio de literatura fue entregado al novelista por la presidente del jurado.
  • El acto contó con la asistencia de la presidenta y varios miembros de su gabinete.

Por qué podemos usar ambas (análisis morfológico)

La palabra presidente es, en principio, un deverbal, es decir, una palabra que ha derivado de un verbo. En su composición entra el sufijo /-nte/, que deriva adjetivos al unirse a una base léxica verbal.

La forma del sufijo está determinada por la conjugación a la que pertenece el verbo base. Así, será /-ante/ para los verbos de la primera conjugación, y /-ente/ para los de segunda y tercera.

De esta manera se han formado unos cuantos adjetivos del vocabulario español.

Por ejemplo: cantante, migrante, atacante, amante, paciente, hiriente, principiante, combatiente.

Estos adjetivos han heredado su terminación de la desinencia de los participios activos del latín /-ns, -ntis/. Se catalogan, no obstante, como adjetivos deverbales dado que el español solo tiene participios pasivos, con los sufijos /-ad, -id/.

Tal es el caso de presidente, cuyo origen latino es praesĭdens, -entis. La palabra se usa preferentemente como sustantivo para referirse a quien ejerce una presidencia o la jefatura de una República.

Para su concordancia gramatical, marcará el género correspondiente al sexo de su referente, como cualquier otro sustantivo referido a persona y, particularmente, los referidos a oficios y profesiones.

De este modo, el hablante dispone para su elección de dos opciones para marcar el femenino cuando así lo requiera: la presidente y la presidenta.

Cabe destacar que algunos otros adjetivos formados con el sufijo -nte se han fijado en el uso como sustantivos y adoptan, igualmente, la forma de femenino en -a, aunque el masculino termine en -e. Por ejemplo: sirvienta, dependienta, infanta, clienta, tenienta, regenta.

Cómo citar: Arias, Elizabeth (s.f.). "Presidente o Presidenta". En: Diccionariodedudas.com. Disponible en: https://www.diccionariodedudas.com/presidente-o-presidenta/ Consultado:
Elizabeth Arias
Licenciada en Letras (2007) y magister scientiae en Lingüística (2013) por la Universidad de Los Andes.