Hostia u Ostia

Hostia, con h, puede referirse al pan de ácimo que se consagra en la misa para la comunión, a algo que se ofrece en sacrificio, o, vulgarmente, a un golpe o trastazo. Mientras que ostia, sin h, significa ‘ostra’, y es usada para evitar el uso de hostia cuando este resulta malsonante o blasfemo.

No hay diferencia entre hostia y ostia en la pronunciación, ya que en español el fonema h no tiene ningún valor fonético. Son, pues, palabras homófonas, que solo se distinguen en la forma como se escriben.

Cuándo usar hostia

Hostia es un sustantivo femenino; designa una hoja delgada y redonda de pan de ácimo, que el sacerdote consagra en la eucaristía para la comunión de los fieles. También hace referencia a algo que se ofrece en sacrificio.

Por ejemplo:

  • Las hostias se fabrican sin levadura.
  • Jesucristo es la hostia que se ofrece a Dios Padre.

Debido a su relación con lo sagrado, su uso en otro contexto o con otro significado puede ser considerado vulgar o impropio.

Uso vulgar de hostia

En su uso vulgar, la palabra hostia también puede referirse a un golpe, trastazo o bofetada.

Por ejemplo:

  • ¡Alejandro se dio una hostia tremenda con la puerta!
  • Como sigas con esos juegos, te voy a dar una hostia.

Además, existen otras expresiones, también malsonantes y de uso coloquial, que pueden ser consideradas palabrotas, que incluyen el término hostia. Por ejemplo:

  • Mala hostia significa ‘mala intención’: “Estoy harto de la mala hostia de José”.
  • A toda hostia quiere decir ‘a toda velocidad’: “¡Ten más cuidado: venías a toda hostia por la avenida!”
  • De la hostia se usa cuando algo nos parece muy grande o extraordinario: “Vimos una película de la hostia”.
  • Ser alguien o algo la hostia se usa con el sentido de extraordinario: “López es la hostia”.
  • Hostia u hostias, como interjección, se usa para denotar sorpresa, asombro o admiración: “¡Hostias! ¿Dónde estabas? No te había visto.”

Cuándo usar ostia

Ostia es un sustantivo femenino; significa ‘ostra’. La expresión ostia u ostra es usada sobre todo para evitar el sentido vulgar y blasfemo de hostia en determinados contextos. Así, al ser reemplazada por ostia, sin h, esta expresión era suavizada y podía ser utilizada más libremente, aunque en realidad hiciera alusión a hostia.

Por ejemplo:

  • ¡Ostias! ¡Pero qué sol hace!
  • Se han comprado una casa de la ostia.
  • Cómete unas ostias con salsa.

De cualquier forma, conviene señalar que la Real Academia Española, en el Diccionario Panhispánico de Dudas, insiste en recordar que el uso de ostia en con el significado de hostia es incorrecto y debe evitarse.