¿Qué son los arcaísmos?

Elizabeth Arias
Elizabeth Arias
Lingüista

Se denomina arcaísmo cualquier elemento lingüístico considerado anticuado, es decir, propio del pasado y no de la actualidad de una determinada lengua. 

En ese sentido, de un término o de una construcción sintáctica puede decirse, en un momento dado, que es anticuado, desusado o poco usado.

Los arcaísmos son producto de los procesos de cambios naturales en las lenguas. Su registro en los diccionarios o en las gramáticas siempre es muy posterior al fenómeno y puede responder a diversos criterios.

Tipos de arcaísmos

Una distinción toma en cuenta el comportamiento del elemento en desuso o desaparición. Según esto, los arcaísmos se catalogan como absolutos o relativos.

Otra distinción considera el nivel lingüístico. Además de los arcaísmos léxicos, hay también elementos arcaicos en el nivel gramatical: fonético, morfológico o sintáctico.

Arcaísmos absolutos

Hay arcaísmo absoluto o general cuando el elemento ha desaparecido de todas las variantes, es decir, ha quedado completamente fuera del sistema de la lengua de que se trate.

Por ejemplo: el adjetivo refez (de poco valor) o la contracción siquier (siquiera)

Arcaísmos relativos

En contraposición, hay arcaísmo relativo o parcial si el uso del elemento se conserva en algunas regiones o situaciones de habla aunque ya haya desaparecido de otras.

Por ejemplo:

  • El apócope primer delante de sustantivos femeninos: la primer vez, la primer persona.
  • El artículo femenino delante del sustantivo calor: la calor.

Arcaísmos léxicos

Son arcaísmos léxicos las palabras de cualquier categoría gramatical caídas en desuso, total o parcialmente.

Por ejemplo: 

  • Sustantivos: alcuña (alcurnia); cerbelo (cerebelo); melarquía (melancolía); safir (zafiro) tristura (tristeza)
  • Adjetivos: entrañal (entrañable); misterial (misterioso)
  • Verbos: atontecer (atontar); conficionar (confeccionar); desmamparar (desamparar); gualardonar (galardonar)
  • Adverbios: do (relativo, equivalente a donde)
  • Pronombres: cúyo en uso interrogativo: ¿Cúyo (de quién) eran los pasos que se oyeron?
  • Artículos: forma el del artículo determinado femenino singular: el espada; el oreja.
  • Preposiciones: cabe (cerca de); so (bajo, debajo de)
  • Conjunciones: nen, nin (copulativa); maguer (conjunción concesiva)

Arcaísmos gramaticales

Son arcaísmos gramaticales los que se producen en los formantes de palabras (morfológicos) o en las estructuras o combinaciones (sintácticos).

Por ejemplo:

  • la contracción dello / della (de ello / de ella).
  • los pronombres átonos como enclíticos de verbos conjugados: contéstole; viome; ofrecióse; rindióse
  • las formas -ái, -éi para el pretérito imperfecto de indicativo: jugái; coméi.
  • la forma -íe para el pospretérito o condicional de indicativo: habríe; traeríe; cantaríe.

Usos retóricos de los arcaísmos

Los arcaísmos pueden utilizarse deliberadamente en un texto como recurso o figura estilística y retórica.

La inserción de términos o expresiones que resulten anacrónicas para el oyente o el lector puede provocar efectos expresivos, humorísticos o de verosimilitud en el discurso. 

De este modo, tal como se hace con el vestuario y la escenografía, el cine o el teatro, por ejemplo, ponen arcaísmos en boca de un personaje si la obra está ambientada en épocas pasadas. 

Arcaísmo y neologismo

Los arcaísmos son cambios lingüísticos motivados por la exigencia comunicativa de los usuarios de la lengua. Del mismo modo, surgen nuevos términos y expresiones o se incorporan giros y acepciones a palabras ya existentes.

Estas creaciones lingüísticas conocidas como neologismos, responden a la necesidad de expresar nuevos referentes y sentidos. Su aparición pone en práctica la innovación por parte de los hablantes.

Por ejemplo:

  • los sustantivos femicidio o feminicidio y emoticono
  • el símbolo y la acepción de arroba para introducir un dominio electrónico
  • los adjetivos bloguero y tuitero
  • los verbos tuitear y clicar o cliquear
  • La acepción de desplazarse en una red o espacio informático para el verbo navegar.

Tanto el arcaísmo como el neologismo son fenómenos propios de las lenguas vivas y dan cuenta tanto de la flexibilidad del sistema lingüístico para adaptarse a las necesidades expresivas como de la creatividad de quienes lo utilizan.

Los cambios que se producen en un idioma hablado ponen de manifiesto y corroboran que la vida de las lenguas está determinada por las exigencias de uso que hacen sus hablantes.

Ver también ¿Qué son los neologismos?

¿Qué determina si una palabra es un arcaísmo?

Según la convención más aceptada, una expresión es anticuada o antigua cuando su empleo está documentado solo hasta el año 1500 (siglo XVI) y desusada o en desuso, si aparece hasta el siglo XIX. A partir del siglo XX, se registra la disminución de su empleo (poco uso).

Sin embargo, esa valoración no siempre puede aplicarse de modo general debido a que el comportamiento de las lenguas vivas no es homogéneo y está asociado a factores geográficos y funcionales.

Estos factores extralingüísticos dan lugar a dialectos, sociolectos y registros, que son variaciones propias del habla, es decir, de la realización de cualquier idioma.

Factores geográficos

El español es una lengua extendida en regiones diversas y algunas muy distantes entre sí. De modo que lo que se considera arcaísmo en una región puede no serlo en otras. 

Por ejemplo: el adverbio enantes (antes), actualmente en desuso en algunas regiones, es usado frecuentemente en otras, con el significado de 'recientemente'.

Factores funcionales

Hay modalidades más conservadoras, como el habla jurídica, administrativa y litúrgica, cuyos textos orales o escritos son arcaizantes respecto del habla común, de tendencia más innovadora.

En contratos, sentencias, demandas o instancias, así como también en refranes y proverbios, es frecuente encontrar, entre otros elementos, tiempos verbales ya desusados en contextos más generales de la lengua. 

Por ejemplo: el antepretérito o pretérito anterior (hubo declarado, hubieron presentado) o el futuro de subjuntivo (compareciere, efectuare, procediere) propio de los escritos legales.

Vigencia de uso

Diferencias como las mencionadas hacen del arcaísmo un concepto relativo: la vigencia lingüística solo puede evaluarse en función de los usos y frecuencia de empleo en una determinada región, modalidad o situación de habla.

Cómo citar: Arias, Elizabeth (s.f.). "Arcaísmos: qué son, tipos y ejemplos". En: Diccionariodedudas.com. Disponible en: https://www.diccionariodedudas.com/que-son-arcaismos/ Consultado:
Elizabeth Arias
Licenciada en Letras (2007) y magister scientiae en Lingüística (2013) por la Universidad de Los Andes.