¿Qué son los arcaísmos?

Elizabeth Arias
Elizabeth Arias
Lingüista

Se denomina arcaísmo cualquier elemento lingüístico considerado anticuado, es decir, propio del pasado y no de la actualidad de una determinada lengua. 

En ese sentido, de un término o de una construcción sintáctica puede decirse, en un momento dado, que es anticuado, desusado o poco usado.

Los arcaísmos son producto de los procesos de cambios naturales en las lenguas. Su registro en los diccionarios o en las gramáticas siempre es muy posterior al fenómeno y puede responder a diversos criterios.

¿Por qué es problemático determinar si una palabra es un arcaísmo?

Según la convención más aceptada, una expresión es anticuada o antigua cuando su empleo está documentado solo hasta el año 1500 (siglo XVI) y desusada o en desuso, si aparece hasta el siglo XIX. A partir del siglo XX, se registra la disminución de su empleo (poco uso).

Sin embargo, esa valoración no siempre puede aplicarse de modo general debido a que el comportamiento de las lenguas vivas no es homogéneo y está asociado a factores geográficos y funcionales.

Estos factores extralingüísticos dan lugar a dialectos, sociolectos y registros, que son variaciones propias del habla, es decir, de la realización de cualquier idioma.

Factores geográficos

El español es una lengua extendida en regiones diversas y algunas muy distantes entre sí. De modo que lo que se considera arcaísmo en una región puede no serlo en otras. 

Por ejemplo: el adverbio enantes (antes), actualmente en desuso en algunas regiones, es usado frecuentemente en otras, con el significado de 'recientemente'.

Factores funcionales

Hay modalidades más conservadoras, como el habla jurídica, administrativa y litúrgica, cuyos textos orales o escritos son arcaizantes respecto del habla común, de tendencia más innovadora.

En contratos, sentencias, demandas o instancias, así como también en refranes y proverbios, es frecuente encontrar, entre otros elementos, tiempos verbales ya desusados en contextos más generales de la lengua. 

Por ejemplo: el antepretérito o pretérito anterior (hubo declarado, hubieron presentado) o el futuro de subjuntivo (compareciere, efectuare, procediere) propio de los escritos legales.

Vigencia de uso

Diferencias como las mencionadas hacen del arcaísmo un concepto relativo: la vigencia lingüística solo puede evaluarse en función de los usos y frecuencia de empleo en una determinada región, modalidad o situación de habla.

Tipos de arcaísmos

Una distinción toma en cuenta el comportamiento del elemento en desuso o desaparición. Según esto, los arcaísmos se catalogan como absolutos o relativos.

Otra distinción considera el nivel lingüístico. Además de los arcaísmos léxicos, hay también elementos arcaicos en el nivel gramatical: fonético, morfológico o sintáctico.

Arcaísmos absolutos

Hay arcaísmo absoluto o general cuando el elemento ha desaparecido de todas las variantes, es decir, ha quedado completamente fuera del sistema de la lengua de que se trate.

Por ejemplo: el adjetivo refez (de poco valor) o la contracción siquier (siquiera)

Arcaísmos relativos

En contraposición, hay arcaísmo relativo o parcial si el uso del elemento se conserva en algunas regiones o situaciones de habla aunque ya haya desaparecido de otras.

Por ejemplo:

  • El apócope primer delante de sustantivos femeninos: la primer vez, la primer persona.
  • El artículo femenino delante del sustantivo calor: la calor.

Arcaísmos léxicos

Son arcaísmos léxicos las palabras de cualquier categoría gramatical caídas en desuso, total o parcialmente.

Por ejemplo: 

  • Sustantivos: alcuña (alcurnia); cerbelo (cerebelo); melarquía (melancolía); safir (zafiro) tristura (tristeza)
  • Adjetivos: entrañal (entrañable); misterial (misterioso)
  • Verbos: atontecer (atontar); conficionar (confeccionar); desmamparar (desamparar); gualardonar (galardonar)
  • Adverbios: do (relativo, equivalente a donde)
  • Pronombres: cúyo en uso interrogativo: ¿Cúyo (de quién) eran los pasos que se oyeron?
  • Artículos: forma el del artículo determinado femenino singular: el espada; el oreja.
  • Preposiciones: cabe (cerca de); so (bajo, debajo de)
  • Conjunciones: nen, nin (copulativa); maguer (conjunción concesiva)

Arcaísmos gramaticales

Son arcaísmos gramaticales los que se producen en los formantes de palabras (morfológicos) o en las estructuras o combinaciones (sintácticos).

Por ejemplo:

  • la contracción dello / della (de ello / de ella).
  • los pronombres átonos como enclíticos de verbos conjugados: contéstole; viome; ofrecióse; rindióse
  • las formas -ái, -éi para el pretérito imperfecto de indicativo: jugái; coméi.
  • la forma -íe para el pospretérito o condicional de indicativo: habríe; traeríe; cantaríe.

Usos retóricos de los arcaísmos

Los arcaísmos pueden utilizarse deliberadamente en un texto como recurso o figura estilística y retórica.

La inserción de términos o expresiones que resulten anacrónicas para el oyente o el lector puede provocar efectos expresivos, humorísticos o de verosimilitud en el discurso. 

De este modo, tal como se hace con el vestuario y la escenografía, el cine o el teatro, por ejemplo, ponen arcaísmos en boca de un personaje si la obra está ambientada en épocas pasadas. 

Arcaísmo y neologismo

Los arcaísmos son cambios lingüísticos motivados por la exigencia comunicativa de los usuarios de la lengua. Del mismo modo, surgen nuevos términos y expresiones o se incorporan giros y acepciones a palabras ya existentes.

Estas creaciones lingüísticas conocidas como neologismos, responden a la necesidad de expresar nuevos referentes y sentidos. Su aparición pone en práctica la innovación por parte de los hablantes.

Por ejemplo:

  • los sustantivos femicidio o feminicidio y emoticono
  • el símbolo y la acepción de arroba para introducir un dominio electrónico
  • los adjetivos bloguero y tuitero
  • los verbos tuitear y clicar o cliquear
  • La acepción de desplazarse en una red o espacio informático para el verbo navegar.

Tanto el arcaísmo como el neologismo son fenómenos propios de las lenguas vivas y dan cuenta tanto de la flexibilidad del sistema lingüístico para adaptarse a las necesidades expresivas como de la creatividad de quienes lo utilizan.

Los cambios que se producen en un idioma hablado ponen de manifiesto y corroboran que la vida de las lenguas está determinada por las exigencias de uso que hacen sus hablantes.

Cómo citar: Arias, Elizabeth (s.f.). "Arcaísmos: qué son, tipos y ejemplos". En: Diccionariodedudas.com. Disponible en: https://www.diccionariodedudas.com/que-son-arcaismos/ Consultado:
Elizabeth Arias
Licenciada en Letras (2007) y magister scientiae en Lingüística (2013) por la Universidad de Los Andes.