El azúcar o la azúcar

Tanto el azúcar como la azúcar son usos admitidos. Aunque es más frecuente en masculino.

Azúcar, sustantivo que se refiere a una sustancia cristalizada que se utiliza para endulzar, es una palabra de género ambiguo, esto quiere decir que admite igualmente el género masculino (el azúcar) como el femenino (la azúcar). No obstante, cuando aparece sin la compañía de un adjetivo, es más común su uso en masculino.

Por ejemplo:

  • El doctor le recomendó que, por un tiempo, evitara el azúcar en el café.
  • Mi mujer es el azúcar de mis días.

Cuando la palabra aparece acompañada de un adjetivo, puede darse el caso de que este se encuentre coordinada tanto en masculino como en femenino, sin que esto constituya un error.

Por ejemplo:

  • Preferiría endulzar con azúcar morena.
  • No había encontrado azúcar blanco en el supermercado.

En plural, por su parte, es usado más frecuentemente en masculino: “Los azúcares le sentaban muy mal”.

Una singularidad del sustantivo azúcar es que admite la combinación del artículo masculino definido (el) con un adjetivo femenino, como, por ejemplo, “el azúcar morena”, “el azúcar blanca”, etc.

En el español medieval, era de uso común colocar siempre el artículo masculino definido (el) ante sustantivos femeninos que comenzaran por vocal, fuera esta tónica o átona. En azúcar, cuya letra inicial es una a átona, se verifica un residuo de este uso antiguo. Esto se diferencia de lo que ocurre con el agua, el alma, el arte o el águila.

Vea también El agua o la agua.