Pozo o Poso

Un pozo es una perforación profunda en la tierra, mientras que poso puede ser el sedimento en el fondo de un recipiente con líquido o el verbo posar en primera persona de singular de presente, que puede significar poner algo ligeramente en un lugar, descansar, o servir de modelo para un artista, entre otras cosas.

Pozo y poso son palabras homófonas en la mayor parte del universo hispanohablante, donde z y s se pronuncian exactamente igual. Mientras que en España, donde su pronunciación sí difiere, son consideradas palabras parónimas.

Cuándo usar pozo

Pozo es un sustantivo masculino; puede referirse a una perforación que se hace en la tierra para buscar agua, a un hoyo de cierta profundidad, al hoyo utilizado para bajar a las minas, o a la parte más profunda de un río, entre otras cosas.

Por ejemplo:

  • El abuelo fue al pozo con dos baldes a sacar agua.
  • Los bomberos bajaron al pozo para sacar al perro que se había caído en él.
  • Los niños se bañaban en el pozo mientras sus madres los vigilaban desde la orilla.

Cuándo usar poso

Poso puede ser un sustantivo masculino; se refiere al sedimento o asiento que deja un líquido en el fondo de un recipiente o vasija, también puede emplearse como sinónimo de descanso, quietud o reposo.

Por ejemplo:

  • En el fondo de la vasija quedó un poso oscuro y denso.
  • Se quedó en su casa buscando poso para sus pensamientos.

Poso también puede ser el verbo posar conjugado en primera persona de singular de presente en modo indicativo. Puede significar varias cosas: poner suavemente algo, soltar una carga para tomar un respiro, hospedarse en una posada o casa, descansar o reposar, o permanecer en una postura para ser retratado por un pintor, un escultor o un fotógrafo.

Por ejemplo:

  • Poso el vaso sobre la mesa sin quitar los ojos de la comida.
  • Si poso la mochila en el suelo podré descansar un rato.
  • Yo poso con una actitud melancólica mientras él me fotografía.

En forma pronominal, posarse puede referirse al acto de situarse un animal volador (un ave, un insecto) en un lugar luego de haber estado volando, al hecho de depositarse en el fondo las partículas sólidas que estaban suspendidas en un líquido, o de caer sobre las cosas o el suelo el polvo.