Gasolinería o gasolinera

Gasolinera es la expresión correcta, y la que es habitualmente usada en todo el ámbito de la lengua española. Gasolinería, por su parte, es una voz frecuente en México que se ha ido imponiendo con el uso.

Ambas palabras designan el depósito de gasolina para la venta al público, así como el establecimiento donde la gasolina es vendida.

La confusión entre una y otra palabra es causada por el equívoco de considerar que si una frutería es un local donde se venden frutas y una panadería un establecimiento que vende pan, entonces el lugar donde se expende gasolina debería llamarse gasolinería.

No obstante, este razonamiento, pese a parecer legítimo, carece de fundamento. En español, el sufijo -era en sustantivos indica que la palabra se refiere al sitio donde se deposita, produce o guarda aquello que designa la palabra base. Es así, pues, como se construyen palabras como cantera, pradera y, desde luego, gasolinera.

Por esta razón, gasolinera es la palabra registrada en el Diccionario de la Real Academia Española, y la usada en la mayoría de los países hispanohablantes para referirse a este tipo de establecimientos.

Sin embargo, en México, a fuerza de uso, la palabra gasolinería se ha venido imponiendo, al punto de que en el Diccionario Escolar de la Academia Mexicana de la Lengua ya el término se encuentra registrado con una referencia a gasolinera.

Así, si nos encontramos en México, sería admisible decir, por ejemplo:

  • Siempre voy a la gasolinería antes de salir de viaje.
  • La gasolinería más cercana está en la salida de la autopista.

En el resto de los países de habla hispana, sin embargo, se aconseja el uso de gasolinera:

  • Pasaré por la gasolinera antes de ir a tu casa.
  • Se nos acaba el combustible, debemos parar en la siguiente gasolinera.