Ese o Ése

Ese es un demostrativo masculino que puede funcionar como adjetivo o como pronombre para referirse a algo o alguien que está cerca de la persona con quien hablamos, a una cosa que hemos mencionado antes o que referiremos a continuación, o para mostrar menosprecio hacia alguien o algo.

Ése, por su parte, es un pronombre demostrativo que se escribía con tilde para diferenciarlo del adjetivo ese en caso de confusión; se utiliza en referencia a algo o alguien que está próximo a la persona que habla, o a una cosa que acaba de ser mencionada o que será dicha a continuación, entre otras cosas.

Cuándo usar ese

Ese es un demostrativo masculino que puede funcionar como adjetivo en referencia a algo que está cerca de la persona con quien hablamos, a una cosa que acabamos de mencionar o vamos a referir a continuación, o también puede ser usado coloquialmente para demostrar menosprecio hacia una persona o cosa.

Por ejemplo:

  • ¿Me pasarías ese papel?
  • No quiero volver a hablar de ese asunto.
  • El niño ese no quiere hacer caso.

Como pronombre demostrativo masculino, ese se emplea para referirse a aquello que está cerca de la persona con que se habla, a algo que acaba de ser mencionado o que será mencionado luego, o, coloquialmente, en referencia a alguien que está relativamente cerca o acaba de irse (también puede usarse en sentido despectivo). En este caso, solía usarse acentuado (ése).

Por ejemplo:

  • No quiero comprar este libro, sino ese.
  • De muchos temas volvimos a hablar, menos de ese.
  • Ese anda cotilleando sobre ti.
  • No me hables nunca más de ese.

Finalmente, ese también puede ser un sustantivo femenino empleado para referirse a la letra s y al sonido que esta representa. Por ejemplo: ¿La palabra “decisión” se escribe con ese en la última sílaba o con ce?

Cuándo usar ése

Anteriormente, se aconsejaba poner tilde en ése cuando funcionaba como pronombre demostrativo. ¿Por qué? Pues porque la Real Academia Española (RAE), en 1959, sostenía que era conveniente acentuar el pronombre demostrativo ése (así como éste y aquél) para evitar que hubiese riesgo de confusión con el adjetivo ese.

Sin embargo, en 2010, con la publicación de la nueva Ortografía de la Lengua Española, la RAE aconseja no acentuar este pronombre en ningún caso, incluyendo aquel en que hubiera riesgo de confusión, pues afirma que, en ese supuesto, el contexto siempre ayudaría a esclarecer el sentido de la frase. Además, explica que esta norma atiende a la regla ortográfica que establece que una palabra llana terminada en vocal, como es el caso de ese, no lleva nunca tilde gráfica.

Así, en frases en que el pronombre ese hubiera debido llevar tilde como:

  • Puedo venir todos los días menos ése.
  • Había resuelto todos los asuntos, pero no sabía qué hacer con ése.

Sería correcto escribir, por ejemplo:

  • Puedo venir todos los días menos ese.
  • Había resuelto todos los asuntos, pero no sabía qué hacer con ese.

Vea también Este, Éste o Esté.