Aquel o Aquél

Aquel es un demostrativo que puede emplearse como adjetivo o como pronombre para referirse a algo o alguien que está lejos, física o espacialmente, de la persona que habla o con quien se habla, o en referencia a una cosa que ha sido mencionada en primer lugar en correlación con otra, entre otras cosas.

Aquél, por su parte, escrito con tilde diacrítica, era la forma en que anteriormente se usaba este demostrativo cuando actuaba como pronombre. La tilde cumplía la función de distinguirlo del adjetivo aquel en caso de que hubiera riesgo de confusión. Hoy en día, sin embargo, se desaconseja ponerle la tilde por razones que te explicaremos en detalle más abajo.

Cuándo usar aquel

Aquel es un demostrativo que puede funcionar como adjetivo en alusión a algo que está alejado en el tiempo o en el espacio de la persona que habla o de la persona con quien se habla.

Por ejemplo:

  • Tenemos que caminar hasta aquel cruce.
  • Rita sentía que aquellos tiempos habían sido los mejores de su vida.

También se usa para hacer referirse a lo mencionado en primer lugar: “Entre un sedan y un rústico, me quedo con aquel modelo”. A veces se utiliza en oposición a este o esta para referirse a elementos mencionados en el discurso: “Quería comprar una casa y un carro, pero ese carro y aquella casa suponían una inversión que no podía costear”.

Se emplea también para introducir sustantivos acompañados de una oración de relativo, un adjetivo o un sintagma preposicional. Por ejemplo: “Aquellas personas que quieran pedir un adelanto, que avisen con tiempo”.

Como pronombre demostrativo, aquel se emplea en referencia a algo que está lejos, bien espacialmente, bien temporalmente, de la persona que habla o de la persona con la que se habla.

Por ejemplo:

  • Este sofá es bonito, pero estoy más interesado en aquel.
  • Necesito copas, ¿me pasas aquellas?

Se utiliza también en alusión a lo que es referido en primer lugar. Tiende a usarse en oposición a este o esta. Por ejemplo: “A Juan le gustaban Ana y Luisa, pero se sentía más atraído aquella que por esta”.

Asimismo, se usa con valor inespecífico para introducir una oración relativa especificativa. Por ejemplo: “Aquel que esté interesado en visitar la casa, que me contacte”.

Cuándo usar aquél

Antes se aconsejaba poner una tilde diacrítica en aquél y en sus plurales respectivos cuando funcionara como pronombre demostrativo (al igual que ocurría los pronombres ése o éste) para evitar confusiones con el adjetivo aquel.

En 2010, la Real Academia Española, en su Ortografía de la Lengua Española, sin embargo, determina que no existe necesidad de acentuar este pronombre, ni siquiera en caso de riesgo de confusión o ambigüedad, puesto que el contexto siempre permitirá esclarecer el sentido de la frase.

Además, explica que la norma se ajusta a las reglas de acentuación de la lengua según las cuales una palabra aguda terminada en consonante distinta de -n o -s no debe llevar acento gráfico, al igual que las palabras llanas terminadas en vocal o en -n o -s, como es el caso de aquella y los plurales aquellos y aquellas.

Así, donde se habría escrito:

  • Le ofrecí prestarle una revista, y se empeñó en llevarse aquélla.
  • Quería mudarme a este edificio, pero solo estaba disponible aquél.

Es correcto escribir, por ejemplo:

  • Le ofrecí prestarle una revista, y se empeñó en llevarse aquella.
  • Quería mudarme a este edificio, pero solo estaba disponible aquel.

Vea también Ese o Ése.